domingo 25 de octubre de 2009

La poesía bate la nata de la nada

¿Hay alguien más sabio que Ory en cuanto a taumaturgia se refiere?
Yo digo que no

POESÍA Y DEFINICIÓN
Carlos Edmundo de Ory


No concibo a la poesía sin locura. En este cálculo aproximativo nada nos sorprendería la inversión de valores. Pues conocida es la aseveración que confiere un mucho de poesía a la locura. Ahora habría que preguntar: ¿Cuál es la negación? Y qué es más importante en cada caso: ¿la poesía o la locura? Aunque por separado no se legitimen tales "actos" sin su partícula fraterna.
Dos engendros productores de poesía son: el grito extraño, el grito exterior-interior, de
entrañas para afuera... Y lo ebrio, es decir: la significación especial de una potencia feliz, impuesta por las diversas divinidades del cuerpo humano, sean del amor, el alcohol o la misma poesía.
Cuando las palabras no son gritos o no son signos ebrios del sentido inflamado, todo lo que la poesía dice es poco natural y no es nada sobrenatural.
Cuando el poeta, sin cuidado ninguno de su facultad, bien alejado voluntariamente de su genio, se ponga ante lo invisible, quiero decir ante su propia inspiración, con el solo deseo de entregarse a ella, relegando al olvido el hecho "que se origina", cuando esto suceda, el poeta podrá decir que él hace poesía. Y efectivamente, sólo cuando el hombre se pone a hacer poesía consciente, deja de ser poeta.
Todo poeta tiene otro poeta superior dentro que le roba las imágenes y se las cambia por otras. El poeta pierde continuamente en la vida, en el cruce de los asombros, el apogeo interior que se trastoca en su propia imaginación. "Cuando podemos asomarnos a una vida de poeta -dice Dilthey-, observamos cuán poco de todo lo conformado y esbozado interiormente llega a ser ejecutado". Todo poeta ha naufragado, en los momentos de la creación, en la espesura de sus vivencias intraducibles, como en un lago ambiguo de sueños y de existencia. El sueño es el enemigo oculto del poeta, porque es el otro poeta que le absorbe la imaginación. Los surrealistas miran el onirismo como plato favorito, sin pensar que tienen la manzana en las manos, y que esa manzana se convierte en oro cuando se la toca.
"La poesía es el único mundo separado que existe dentro del mundo” (J.P. Richter). Es decir, es cosa interior bañada de cosa exterior. Y el mundo, por lo tanto, es el único agente atrayente, conocedor y convocador de poesía.
Todo poema resulta un cadáver para mí.
No me es posible todavía creer en la poesía viva, en la gran poesía pura.

Todo es sensibilidad y magia. El poema del poeta sale de su cuerpo y no de su lengua de discurso muerto.
Un poeta no puede contestar nunca a nada. Él es la Esfinge. Él hace preguntas.
Yo hago poesía esencial. No sonora, no "gramatical", no verbal. La poesía esencial, si se
puede definir, es lo más parecido a una instantánea intacta de la noción del sentimiento producido por el deseo de crear poesía, una poesía que se lleva dentro. Algo como un vómito o una expansión súbita vertida en gotas "petrificadas".
La poesía es una petrificación pura del deseo de lo poético imponderable: hacer poesía duele físicamente, como todo vómito o expansión. Es un desarme, un desagüe, un verter límpido en la basura del lenguaje. Se hace otro lenguaje.
Inventar es todavía ambiguo. Habría que decir: "se hace poesía". Lo más difícil en poesía es "hacerla". He aquí su fórmula "esencial". Los sonetos de Nerval son ejemplos puros de "esa" petrificación.
Siento el "aura". Me viene el lirismo espantoso. Soy el poeta de la enfermedad. No entiendo la lírica sino como una enfermedad de mi persona. Mi lírica comenzó cuando mis padres se juntaron en "beneficio" mío.
Un poema se hace con el delirio controlado.
Un poema verdadero es una consumación de conocimiento y de singularidad expresiva.
Lo que vale más que la realidad, acaso, puede que sea la oscuridad. Porque todo valor de realidad es siempre negativo, como que la realidad es relativa y no puede ser aprehendida por "nadie" como cosa absoluta, "en sí". Para que la poesía llegue a valer más que la realidad, aquélla ha de obtener el sentido oscuro de la realidad, aquel sentido que "prueba" la existencia de realidad por la magia o el esoterismo.
Nunca la poesía, una poesía, es en y por ella misma otra cosa que "un encanto" o bien algo en sí mismo inefable. Pues no puede ser otra cosa. Pero en cuanto al sentido, sobrepasa lo suave, lo indecible y nos presenta un fondo. En este fondo cabe "ahora" una realidad que se diría casi tangenciable, no toda la realidad absoluta del mundo, sino la realidad infundida en una verosimilitud absoluta.
En su parte más intocable la poesía es dueña de la presencia ideal, como quería Amiel ("la poesía vale infinitamente más que la realidad"), porque es inefable. Pero en su parte más palpable o cognoscitiva, la poesía es, en mayor o menor grado, inteligible, puesto que establece los datos últimos de un sentido (claro, que no lógico), porque es Versosimilitud. En suma, una verdad esencial y, por lo tanto, "una" realidad más grande que "la" realidad.
No hay poesía sin experiencia. No hay poetas jóvenes. La poesía es una operación de amor.
La poesía es la gangrena dulce.
- ¿Por qué eres poeta? -me preguntan a quemarropa. Y yo contesto casi distraído:
- No sé. Hace falta.
Y aún agrego como despertándome:
- Es que no he nacido para la felicidad.
- La poesía, ¿no es de los felices? -me preguntan ahora.
- Cuando los hombres son felices, no necesitan poesía y, a decir verdad, no le prestan mucho oído, dice Eurípides en Medea.
¿No veis que quiero hacer la poesía de lo insaciable? ¿No veis "nada"? ¿No veis, ay, ojos, oídos, labios, que la poesía bate la nata de la nada, nada en ella, se sacia de horror, de ser grande por debajo, en lo abisal? Me he consagrado a lo abisal. Soy poeta. ¿Quién puede decir lo mismo con su cadáver encima? Si hay una cosa inefable, tal como lo es el alma individual, es sólo la poesía sin nombre. La poesía no es humana sino en el hombre.
Lo real, lo verdadero, los pinchos del sueño, el olor del dolor y el sabor del ser (L´Etre), el galope autoritario de los cascos equinos, la noche llena de hambre, el amor lleno de
supuración, el misterio del demonio, la obra de Dios... en la tela de la poesía. Y, sin
embargo, ¿quién no pone en tela de juicio su poesía? ¡Es mayor que nosotros, ay! ¡Es mayor que nosotros!
¡Os lo pido, aspirantes a poetas, dejad el deseo moribundo de adquisición de reinos inasequibles! ¡Tendréis que penetrar y no penetraréis! Os lo dice... No, yo no os lo digo. No soy quién. Acaso he sido durante un tiempo un apprenti socier [aprendiz social]. O tal vez estoy quemado por la magia. ¡Veros ridículos ante lo trágico! El genio poético se paga con vicisitud y quemaduras terribles.
Yo no puedo remediar el sensualismo de mi poesía. Pero miren lo que quiero decir: mi poesía no es sensual. El sensual soy yo.
Keats y Baudelaire eran sensuales, más el primero que el segundo. Pero su poesía era, en el sentido de la destilación, pura; pura de lenguajes, pura de idioma. ¡Qué lucha la del poeta, lenta y ardiente, por la vinculación absoluta de su sangre con la lengua mágica!
Quisiera no asustar al precoz amante de poesía -e incluso al aprendiz de esta precocidad- si le digo que le hace falta comprender lo que una gran poesía -en su hermosura- tiene de metafísica.
Comprender que si, en cambio, tiene demasiada "prosa" o es demasiado pétrea o tiene demasiados arpegios… (casi a imitación de los pájaros) va a carecer esa poesía ya no sólo de grandeza: de metafísica.

Diré más: no he encontrado una definición de lo que es poesía tan impresionantemente "exacta" que la dada por Emily Dickinson, un poeta-mujer, que en su grandiosa minimidad concepcional en lo que respecta a su obra, sufrió el acicate metafísico. La definición es meramente humana, aunque empeñada en palabras, y es evidente que conoció su contenido como si fuera un cilicio. La definición reza: "Si leo un libro y ello me deja el cuerpo entero tan frío que ningún fuego puede calentarme, sé que eso es poesía. Si tengo la sensación física de que me arrancan la tapa de los sesos, sé que eso es poesía. Estas son las únicas maneras como la conozco".
Pues bien, ese escalofrío (ella dice "frío") no lo da la piedra fría de un verso, ni tan siquiera el almohadón de lo inefable juanramoniano, sino la oscura ala de la metafísica que hace girar, no en torno al "azur" de los decadentes, sino en torno al alma sedienta de exactitudes increíbles (la poesía-no-oída), al ángel de la Poesía.
Lo demás pesa y cae como el plomo. O si no se quiere plomo, jarana. "Lo esencial de la
poesía", dijo Wallace Stevens.
Mi poesía es un problema de sensibilidad expresiva, y un problema de angustia. Aunque quieran decir lo contrario muchos, con Valéry a la cabeza. "Poesía" es siempre rapto en el sentido que da Platón al poeta "en calidad de perseguido...". O una inspiración casi en calma, como decía aproximadamente Wordsworth.
Escribo bajo el dolor, y me importa únicamente hacer sensible el mundo que viene a mí desde fuera, o sale de mí, desde dentro. Esto vale tanto como una lucha interior. Pero que se entabla mediante el mundo. Poesía es el mundo, por supuesto. Y el poeta -un microcosmosólo- hace lo milagroso para poseerse "desposeyéndose", es decir, entregando su arraigada intimidad a las palabras.
Cuanto más torturado soy, más poético soy. Para ser poético, me miro, y allí donde
encuentro acción en mi vida, hallo "mi" nostalgia y la preocupación por esa nostalgia. Mi poesía es una nostalgia del "mundo".
Es ineludible en mí la metáfora como ropaje ornamental en el cuerpo de la Unidad de mi pensamiento. El lenguaje claro sirve sobre todo a la imagen, y si la imagen es oscura, no por eso el pensamiento es oscuro. Como no pienso por pensar, sino por "unir", o por unir imágenes, toda metáfora tiene un orden sucesivo. La metáfora es el imperativo categórico de la imaginación, del mismo modo que el pensamiento es el imperativo del espíritu y no de la mente (pues no se trata de pensamiento racional). Todos mis textos más profundos devienen una mística mítica. Por lo cual habrán de requerirse llaves, o digámoslo, claves que obren al acceso a la interpretación.
El que piensa está dentro de sus dominios. Y tras las palabras, vive una "obra" en constante revelación. Yo tengo una idea de las cosas, que sale de mi espíritu. Yo tengo un alma que me da ideas, como una madre da hijos. En un principio, nada se puede dar como formulado. Lo extraordinario es el dolor. Y todas las metáforas ejemplares describen el dolor. Si pudiese ser tan sencillo como Pascal, lo sería. Mas estoy cerca de Bloy en lo suntuoso, es decir en lo literario de las formas. Sin embargo, en el mismo Pascal me detengo sólo en la forma, y me deleita su belleza, aunque no comprenda o no me sitúe únicamente en la comprensión.

No obstante, todo son teorías. Incluso en el poeta, y la belleza viene a pelo como pretexto.
Es una seguridad más en que la verdad se sostiene. Las teorías son las verdades. Se pueden discutir, pero el que las transmite las da como aceptadas. Poco me importa la ineptitud pedagógica que dimana de su exposición intelectual, de "mi" fraseología.
Lo interesante es (estoy de acuerdo con Stanislas Fumet) su seducción. Una teoría que no tenga parangón, es de por sí una verdad tan irrefutable como es irrefutable una metáfora perfecta. Seguir un razonamiento no es seguir una verdad pensada con el espíritu. Dicho de otro modo, las verdades de la exploración intelectual no son semejantes a las verdades de la visión espiritual.
Pero la metáfora sigue siendo, como integridad literaria, nada más que un vehículo
trasmisivo. El único fin duradero es el cuerpo interno de la unidad disfrazada o convertida en parábola.
Y tengo que hablar, en otro momento, sobre la Verdad y sobre el Arte, como "asuntos"
distintos.
Para esta aplicación de dos recursos opuestos, tengo que remitirme, en primer lugar, a mi pobre Leon Bloy cuando dice: "Entonces, ¿qué queréis que yo os diga? Si el Arte está en mi equipaje, ¡tanto peor para mí! No me queda sino el expediente de poner al servicio de la Verdad ‘lo que ha sido dado por la Mentira’. ¡Recurso precario y peligroso, pues lo propio del Arte es fabricar Dioses!"
Porque: "Ya se llamasen Wagner, Dostoievski, Kierkegaard, Baudelaire, Arthur Rimbaud, Verlaine o Leon Bloy, viéronse obligados a "entregarse" a Aquel que les dio a veces un acento sobrehumano. Les fue del todo imposible no pronunciar un "Amén" definitivo, un Amén que fuera la suprema palabra del Arte, mientras el Arte, al cabo ya de su inspiración, renuncia y expira." (Stanislas Fumet: "Misión de Leon Bloy".)
Yo soy moral porque "soy" amor; y soy amor porque "soy" solo. El amor es lo único que puede importarme si me importa mi soledad. La moral para mí es todavía lo bello. Y el amor no es otra cosa que el amor por lo bello. La Belleza es lo que no se ve; en primer lugar, porque es imposible; en segundo lugar, porque es únicamente posible en sí misma. Todo depende de una cosa: la intensidad de la comprensión hacia la cosa: "Para que un hombre sea grandemente bueno -dijo Shelley- debe imaginar intensa y comprensivamente." Estar solo, como moral, como acto de apetecer lo bello fuera de uno, es concentrar la imaginación y, al mismo tiempo, vivir la humanidad. El acto más puro de los actos humanos es, según yo pienso, el estar solo. Es pensamiento y espíritu. Si bien, no es pensamiento y espíritu planificados. Todo lo contrario, pues la belleza, que se busca como "reino unido", es lo antiplanificado. El arte es deseo y humildad en el deseo. Es una capacidad teorética o contemplativa. De ahí que toda soledad grande, digamos artística, es soledad en lucha que separa para encontrar. El artista debe, y sobre todo el poeta, separarse de sí, salir de su naturaleza, "que no es bella", para percibir la unión de lo planetario que está siempre vivo, y que está más alto que la sabiduría individual.

Justamente encuentro más tarde, en un libro de Dewey, unas afirmaciones que coordinan exactamente con lo expresado por mí al querer ver, en lo planetario, o en su forma más corriente, "el ambiente universal", la cualidad material de ampliación en la expresión del arte como experiencia viva. Siendo así que según el propio Dewey "las experiencias que el arte intensifica y amplia no existen solamente dentro de nosotros, ni consisten en relaciones separadas de la materia". Y a continuación añade: "Los momentos en que la criatura es más viva, más compleja y concentrada, son los de pleno intercambio con el ambiente, en los que el material sensible y las relaciones están más completamente compenetrados". "El arte no ampliaría la experiencia si hiciera al yo retirarse dentro de sí mismo, ni sería expresiva la experiencia que resultara de tal retiro."
A veces escribo algo tan hermoso que me horrorizo de saberme desconocido.

sábado 24 de octubre de 2009

Más caspa

CASPA saluda afectuosamente, retirando los sombreros de sus múltiples cabezas y dejando caer un rastro de blanco serrín con ese gesto, a sus nuevos Miembros Generales de Plano Derecho,

- Don Hirsuto Crezneja
- Minoxidilo2porcien

Larga vida, Desinfección y Contagio Genérico

jueves 22 de octubre de 2009

Esto no es pantanassa


Las reflexiones de un parado deben ser agudas, pues dispone de tiempo para pensar acerca del tiempo que dispone del tiempo para pensar acerca de tiempo que dispone de tiempo para pensar acerca del: TIEMPO eterno…
Cualquier hombre con vocación de santo en una era profana, debe hacer algo así como:
1. Piragüismo en la corte de Luis XIV
2. Quemar todas las bibliotecas públicas. Especialmente las estanterías del siglo XVIII en adelante. Las bibliotecas privadas no importan. Los ricos no leen…se dedican a otros menesteres que a nosotros, nada nos tienen que importar. La marisquería es un lugar inhóspito similar a una partida de dados. Rueda fortuna y la ostra en altavoz es para…. ¡El hombre parado! Qué casualidad. ¡Qué indigestión! Por provocar situaciones anti-naturales por el hombre de bien. El redentor de toda sociedad industrializada.
3. Casualidades hay muchas, pero estudios caseros de repostería industrial sólo uno que yo conozca. Lo llevaron a cabo unos amigos que abandonados a la noche y el arroz con leche, decidieron experimentar con múltiples yogures, natillas y demás elementos nocivos, para cerrar la boca a todos aquellos que dicen que el calcio es algo perjudicial para los mamíferos tras la infancia.
4. Tras la infancia el absurdo debe ser un imperativo kantiano. El ágrafo es un ser ocasional, que se rodea de animales y carece de las necesidades que todo otro imbécil necesita, para aspirar a ser ministro de igualdad. ¿Se han dado cuenta? Igualdad. ¿Existe alguna época donde la homogeneidad más abrasiva sea más latente que en esta?
5. La condición humana no está mejor representada en el museo del prado que en el hipódromo. Quien aún no sabe eso, está perdiendo el tiempo. O hace bien. Así lo demanda el absurdo. El absurdo es un sentimiento análogo al éxtasis místico. Genera la confusión entre lo que es un fin o un contenido, entendido como un medio o una forma. Pero esquematizar, es dividir en elementos, que alejan al hecho de su propio carácter. El hecho es la más absoluta degradación del ser. Un ser de películas pornográficas, haciendo músculo en laberintos cerrados de gomina y corsé.
La realidad virtual que tanto se asemeja a una cadena de electroshocks en el manicomio de Rodez, nos recuerda o debería, a esa misma cabeza de serpiente demoniaca (que los indios reconocieron en las batallas de Indra contra el caos), que carece de forma, luego es amorfa, y hay que decapitarla.
Que David Beckham haya accedido al museo Thyssen es el mayor acontecimiento quirúrgico, desde que la perrita laica viajó a la luna. Es una declaración de intenciones. ¿Que será lo próximo? La repatriación de los átomos excelsos en un carabinero gigante.
Buenos días desde el último viaje del concorde

miércoles 21 de octubre de 2009

Avilés Ávida

A ver. Visito de nuevo en la Fundación Telefónica la exposición de Niemeyer que había visto ya hace un año en Santiago de Chile. Oscar Niemeyer es una de las personas que más admiro y respeto del siglo XX, uno de los arquitectos que me emocionan y me han hecho, con lo años, amar la arquitectura y saber mirarla. Recuerdo aún cómo me conmovieron sus memorias As curvas do tempo, las ganas que tengo de conocer Pampulha o Brasilia, lo que me gusta tomar café frente a su sede del Partido Comunista en París y ver esa cúpula increíble o la fascinación cotidiana, día tras día durante años trabajando en la ONU, de cruzar la calle y acercarme y sentir la emoción difícil de compartir por el orgullo de trabajar en el edificio más bonito del mundo y pensar cada vez cuánto deben al brasileño la rotundidad y la elegancia enorme de sus formas.
Pero ¿saben ustedes esa sensación cuando todo parece estar bien pero algo en el estómago te dice que no, que aún sin saberlo uno algo algo falla? Eso me pasa con todo este asunto de la presencia de Niemeyer en España. ¿Cómo puede ser que alguien tan profundamente brasileiro, que ha vivido toda su vida en Brasil y cuando se exiló -a la fuerza, como son los exilios- se fue a París, y por eso ha construido toda su obra entre su Brasil natal -más que eso, un Brasil que él representa tanto como Vinícius de Moraes o Guimarães Rosa o Caetano Veloso- y Francia y su ex-colonias; que ha sido tan parte de la construcción, desde la nada, de su capital; que es comunista hasta hoy y no se baja un ápice de su militancia de toda la vida; cómo puede ser, digo, que ahora resulte teniendo "la" Fundación a su nombre, la única, en una ciudad española?
¿Qué pinta Avilés en todo esto? ¿Por qué un hombre como Niemeyer tiene ahora una Fundación en una ciudad que apenas ha pisado en su vida? ¿Quién gana con esa operación, Niemeyer o la ciudad? ¿A qué responde? ¿Cómo puede ser? ¿Qué pinta Brad Pitt yendo a Avilés, of all places, a decir cuánto le gusta y le interesa todo ese montaje?
¿Es que nos hemos vuelto locos? ¿Qué nos creemos? ¿Es que tenemos tanto dinero que pensamos que podemos hacer cualquier cosa y que como Brasil es más pobre podemos coger y montarle una Fundación, así, como quien no quiere la cosa, a uno de sus creadores más importantes? Como si Japón o Finlandia, cuando ellos eran ricos y nosotros no -o sea, anteayer- hubieran montando en Tokio una Fundación García Lorca o en Helsinki o en Turkku una Fundación Valle-Inclán sin que ni uno ni otro tuvieran nada que ver con Tokio ni con Turkku, no como Picasso, digamos, con París, Cernuda con México o Santayana con Londres; no, sólo porque sí, porque vaya impacto mediático, o cultural o de pelotazo eso va a tener para sus respectivas imágenes...
El nuevo rico es el que va por el mundo creyéndose que todo lo puede, que lo puede comprar todo, que puede llevarse claustros románicos de Palencia a Nueva York o el nombre de un gran brasileño a una ciudad asturiana. Nuevos ricos, eso es lo que yo, en mi indignación por todo esto, creo que somos.

José A. de Ory

domingo 18 de octubre de 2009

Epidemia de puritanismo reaccionario: caspa a gogó

Desde esa mezcla de solaz, cerumen y estupor en la que solemos estar inmersas ante este tipo de cuestiones, nos preguntamos:

¿Es más peligroso un performer que la gripe A?
¿No es, en sí, la gripe A toda una performance?
¿Tienen miedo los políticos a resultar demasiado poco interesantes y perder sus trabajos si no recurren a técnicas performativas, o bien a encontrarse con un culo en plena calle y no saber qué hacer?
¿Leen de pronto poesía los concejales?
¿Existe realmente Alejo Riñones?
¿Qué demonios está pasando aquí?


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¿Arte o pura provocación?

El PP municipal tacha de "indignante" y "un escándalo" las performances desarrolladas en 'Acción en León' y subvencionadas por el Ayuntamiento

16/10/2009

El Grupo Popular en el Ayuntamiento de León ha denunciado este viernes la celebración de las 'performance' que, bajo el título 'Acción es León', está teniendo lugar en las calles de la ciudad.

Arancha Miguélez, viceportavoz del Partido Popular, considera "indignante la política cultural del alcalde programando actividades como éstas, que han costado 33.000 euros al erario público, y sin embargo, cierra completamente el grifo a otras actividades que constituyen la base de la vida cultural de León".

Miguélez ha advertido que algunas de las 'performances' han "escandalizado a mucha gente" mientras "la Fundación Vela Zanetti languidece, la Feria Leer León se suspende por falta de recursos económicos, la orquesta Odón Alonso ha sido condenada a la extinción sin liquidarse la deuda pendiente, la Banda de Música Municipal espera la subvención, los artistas y orquestas que actúan en el Auditorio están pendientes de que se les abone actuaciones pasadas y, en general, la Concejalía de Cultura ha sufrido un recorte de casi el 40% en los presupuestos de este año"

Las críticas de los populares se multiplican ante la "certeza" de que se trata "de una actividad minoritaria, incomprensible para muchos y de tono provocador".

"Y todo ello después de haber declarado la concejala de Cultura en una reciente entrevista que la derecha programa grandes eventos mientras que ellos intentan llegar a la gente desde abajo", advierte.

Arancha Miguélez considera que, lejos de haber conseguido llegar al gran público, la escena en la puerta de Edificio Municipal de San Marcelo de la artista desnuda y cubierta de pintura roja simulando sangre "no ha sido entendida por muchos leoneses. Nos imaginamos que a estos el Partido Socialista los considerará carcas".

"De igual manera, muchos jóvenes artistas de nuestra ciudad se preguntan si ese dinero no podía haber servido para promocionar el arte leonés en vez de gastarlo en traer a personas de fuera", añaden los populares. Por último han advertido que "no tenemos nada contra los artistas contratados, aunque sí resulta curioso el interés de la Concejalía de Cultura por contratar los servicios de Ignacio Galilea, comisario del festival, que ya en noviembre del año pasado realizó una representación en el Auditorio de León en la que, por cierto, acabó desnudo ante el público y cubierto de pintura blanca".

http://www.leonoticias.com/frontend/leonoticias/Arte-O-Pura-Provocacion-vn37648-vst216

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Un ayuntamiento salmantino edita un libro que incluye insultos a políticos

Uno de los poemas de la obra colectiva, escrito por Gonzalo Escarpa, se mete con Zapatero, Aguirre, Gallardón y Aznar

Béjar - 11/09/2009

El Ayuntamiento de Béjar ha editado un libro de poesía que incluye un poema cuyo autor insulta a José Luis Rodríguez Zapatero, Esperanza Aguirre, Alberto Ruiz Gallardón y José María Aznar, al incluir tras sus nombres la coletilla "mecagoentuputamadre", con la que da título al poema.
El libro compila poesías de diferentes autores, a raíz de un encuentro de escritores celebrado el pasado mes de junio en esta villa salmantina. Se trata de un poema que se recoge entre las páginas 40 y 41 del libro, titulado Voces del Extremo, y cuya autoría es del escritor madrileño Gonzalo Escarpa, nacido en 1977.
El poema, al final de sus versos, incluye el citado insulto y termina: "... si tengo que recurrir al insulto es porque no me queda otra..."
El portavoz de la oposición del PP en el Ayuntamiento de Béjar y procurador en las Cortes de Castilla y León, Alejo Riñones, ha asegurado hoy a EFE que ha puesto en conocimiento este asunto a Caja Duero y a la Junta de Castilla y León, cuyos logotipos, junto con el del consistorio bejarano, figuran en el libro.

"Ni siquiera lo han leído"

Según Alejo Riñones, la Consejería de Cultura ha iniciado esta mañana una investigación para ver si realmente ha patrocinado la impresión de este libro. Caja Duero ha aclarado que no ha participado en su financiación. El portavoz popular ha subrayado que en el Ayuntamiento de Béjar, regido por el PSOE, "nunca se debe subvencionar el insulto".
Para Riñones, "este hecho dice muy poco del Ayuntamiento de Béjar, ya que ha subvencionado algo y, entiendo que ni siquiera lo han leído". Por su parte, el alcalde de Béjar, Cipriano González, ha declarado hoy, en contestación a los periodistas durante una rueda de prensa en el Ayuntamiento, que no sabe cuánto dinero ha costado el libro y que no tiene constancia del contenido de dicha compilación de poemas.
El encuentro de escritores de Béjar se celebró durante la primera quincena del mes de junio, en el Convento de San Francisco de esta localidad y llevaba por título el mismo que el libro publicado Voces del Extremo. En el evento participaron alrededor de 60 autores.

http://www.publico.es/espana/251064/ayuntamiento/salmantino/edita/libro/incluye/insultos/politicos

viernes 9 de octubre de 2009

BOLETÍN TURA OCTUBRE 2009
















GRAN MAGISTERIO FUNGICIDA
DECRETO CAPILAR

9 de octubre de 2009, portando expulsión con deshonor de los ex casposos Raúl del Sebo y Tricotilomanía; expulsión, ostracismo y exilio a la ex casposa Farmatín, en este único caso con dolor y revuelo de cabello largamente mesado; y recepción de refuerzos estimables en la persona de Don Hirsuto Crezneja.

En virtud de los Poderes Generales, emanados del Consejo Magistral y de Nuestro Venerado Ombligo de Ubú, y con la vista puesta en los Sagrados Rincones de Bariloche,

DISPONGO

Artículo 1. Expulsión con Deshonor del que fuera Muy Noble y Augusto Miembro Inmediatamente Seguidor de CASPA, señor Don Raúl del Sebo.

Observando la falta de respeto por los Principios del Señorío de la Seborrea, que más busca virtudes que hacer públicos vicios,

Ordenamos que D. Raúl del Sebo sea Expulsado con Deshonor, por no regirse por los Principios Estatucionales de Nuestra Santa Caspa Lírica.

Ordenamos a todos los miembros y autoridades que se omita todo tratamiento, prerrogativa y honor, emanada de Nosotros, y que lamenten este hecho durante el breve lapso temporal que se toman una pareja de neutrinos en atravesar el cuerpo de una pulga.

Artículo 2. Expulsión con Deshonor del que tanto aportara a los principios del Movimiento de la Lasca Nívea, Muy Noble y Augusto Miembro Inmediatamente Seguidor de CASPA, señor Don Tricotilomanía.

Observando la falta de respeto por los Sacros y Esenciales Credos del Tinte, con el agravante de sedición, silencio y Oropel de Sabandija,

Ordenamos que D. Tricotilomanía sea Expulsado con Deshonor, por no regirse por los Principios Estatucionales de Nuestra Desordenada Orden Ordette.

Ordenamos a todos los miembros y autoridades que se omita todo tratamiento, prerrogativa y honor, emanada de Nosotros, y que no lamenten este hecho ni siquiera a espaldas de sí mismos.

Estas dos expulsiones se acompañan de bombardeo indiscriminado de vacas de papel.

Artículo 3. Expulsión, Ostracismo y Exilio de la Muy Querida y Cosmicómica señora doña Farmatín.

Desconociendo absolutamente su paradero, condición, recta postura y observancia de las Leyes Secretas de la Sociedad de la Eutrapelia Eterna,

Ordenamos que Dña. Farmatín sea Expulsada y acompañada durante 90 días y 6 noches por la Sencilla Compañía de Plañideras Muñidas.

Ordenamos a todos los miembros que guarden sus uñas desechadas durante dos semanas en un espacio fresco y seco, en señal de dolor y recogimiento.


Disposiciones finales únicas

a. Sea recibido con alborozo asambleario el señor don Hirsuto Crezneja, primero de los refuerzos que la Entropía Casidulina ha dispuesto concedernos para afrontar la reestructuración de nuestra Impertinente Pertinencia.

b. Quede constancia del Primer Apercibimiento que se realiza contra los Adorados y Alacres Animales con Acontecimientos Capilares señor don Glicerino, señora doña Myrna Mynkoff y señora doña Miss Psoriasis. Dicho amoroso apercibimiento se realiza para recordarles la observancia de los Recónditos y Pinos Protocolos que les comprometen a hacer acto de presencia física y psíquica en los diferentes Foros Caústicos.

c. El presente Decreto Magistral entrará en vigor el mismo día de su publicación.

Dado en la Sede Magistral, el 9 de octubre del Año del Motor de 2009.


FILVIT MAMÁ

Condesa de Nada
Primera Garante del Estío Bárbaro y la Caída Supina
Magno Miembro Fundador de CASPA


martes 6 de octubre de 2009

Pelo de poeta IV

Si quita usted el sonido, Allen Ginsberg le explicará cómo se va quedando calvo, hasta dónde se quiere dejar la barba, los problemas derivados de un pelo enquistado (el que crece hacia dentro), cómo le cae el pelo a los lados del rostro, la conveniencia de un peinado simétrico, cómo caracolean los hermosos pelos que nuestro sagrado cuerpo produce, cómo cepillarse para aparentar más o menos frondosidad, cómo arrojar por la ventana los restos de bigote que nos hemos recortado y un montón de cosas de lo más capilar:





Un poema suyo, Autumn leaves, que recoge el momento en que se cepilla:

At 66, just learning how to take care of my body
Wake cheerful 8 a.m. & write in a notebook
rising from my bed side naked leaving a naked boy asleep by the wall
mix miso mushroom leeks & winter squash breakfast,
Check bloodsugar, clean teeth exactly, brush, toothpick, floss, mouthwash
oil my feet, put on white shirt white pants white sox
sit solitary by the sink
a moment before brushing my hair, happy not yet
to be a corpse.

Si quiere oír la explicación, ahora suba el volumen.

lunes 17 de agosto de 2009

Pelo de poeta III

No dejéis pasar, jóvenes poetas envejecidos por el vino que susurra en vosotros los versos que la mano temblorosa no consigue alinear, la contemplación del rostro que Edna St. Vincent Millay os facilita al apartarse en sutil y fugaz sacrificio el mechón seguramente pelirrojo, como el cabello de Judas, otro vencido entregado al destino paradójico, irresoluble, de la vela que se consume por sus dos extremos:


My candle burns at both ends
It will not last the night;
But ah, my foes, and oh, my friends -

It gives a lovely light.






If I should learn, in some quite casual way,
That you were gone, not to return again--
Read from the back-page of a paper, say,
Held by a neighbor in a subway train,

How at the corner of this avenue
And such a street (so are the papers filled)
A hurrying man--who happened to be you--
At noon to-day had happened to be killed,

I should not cry aloud--I could not cry
Aloud, or wring my hands in such a place--
I should but watch the station lights rush by

With a more careful interest on my face,
Or raise my eyes and read with greater care
Where to store furs and how to treat the hair.


(Si alguna vez me entero, de manera fortuita, por ejemplo por la última página de un diario que lea un viajero en el metro, de que te has ido y no volverás, de que en la esquina de la avenida tal con la calle cual -en ese lenguaje que se usa en los periódicos- un hombre apresurado -que resultaste ser tú- ha resultado muerto este mediodía, no lloraré en alto -no podría llorar en alto, ni retorcerme las manos, en un lugar como ese-, me limitaría a concentrarme en mirar cómo pasan las luces de las estaciones, o levantaría la cabeza para leer, con mucha concentración, dónde se pueden guardar los abrigos de visón, qué hay que hacer para cuidarse el pelo.)

viernes 14 de agosto de 2009

Pelo de poeta II

Vladimir Maiakovski, ¿qué dice Lila Brick de que fumes bolígrafos?

En la cárcel soñabas que Musil te pegaba sillas en la solapa. Por eso la proteges.

Has dejado en un perchero del futuro la gabardina amarilla, así cualquiera.

Pareces un dibujo de Maiakovski.


























¿No te has cansado ya de que Varvara Stepánova te afeite la cabeza con sus medias?

No te pongas así. Te juro que yo pago el Becherovka. Van a enterrarte con peluca: eso no lo podemos evitar.

Cuando te llame Zara, no lo cojas.


Y de todos modos

La calle se ha hundido como la nariz de un sifilítico.
El río es voluptuosidad que se prolonga en saliva.
Lanzando su ropa interior hasta la última hoja
los jardines yacen derrengados obscenamente en junio.
Salgo a la plaza,me pongo en la cabeza

la calle ardiente, como una peluca roja.
Los peatones me eluden con temor: en mi boca
agita las piernas un grito a medio masticar.

sábado 8 de agosto de 2009

Pelo de poeta

Stephen Spender, el gastador Esteban, ven a malgastar tus riquezas conmigo.

Derrocharemos no eternamente –como diría el de la barba llena de mariposas-, sino hasta que se nos acabe. Oh, qué hermoso será pagar diecisiete y dejar treinta y dos de propina. Ah, tú has de soltar todas las moneditas que a tu poder lleguen para dejarte libre la mano de peinarse, la mano de hacer un gesto ay de hombre libre y pobre, que aunque parezca que va caminando, sin que se note va trotando a lo largo de las casposas calles.



A qué brutal iglesia, que parece un granero, has dado la espalda para sacarte este retrato. Oh quién te peina el pelo.

¿Han sido las mismas manos las que te han colocado la bufanda para que no te enfríes pero sin descuidar la simetría y las que te han sacado de quicio la cabellera? Mírala cómo señala el cielo, pero un poco escorada, cabellera como trigo mecido por el viento.

Esteban, ¿te han tirado del pelo?

Cuando tirábamos del pelo queríamos acariciar, pero no sabíamos hacerlo.


To my Daughter

Bright clasp of her whole hand around my finger,
My daughter, as we walk together now.

All my life I'll feel a ring invisibly

Circle this bone with shining: when she is grown

Far from today as her eyes are far already.

miércoles 1 de julio de 2009

Lento, amargo animal

miércoles 24 de junio de 2009

Con las letras de Edward Lear sacamos el anagrama imperativo "Leed", "Draw", y nos queda una letra R para Robert Graves



¿Puede un verso detener un obús? Algunos conflictos puede solucionarlos un verdadero poeta.

martes 23 de junio de 2009

Así se afeita un poeta



La poesía nos enseña a ser hombres.

domingo 26 de abril de 2009

La guedeja sentimental #1

Puede una ser viajada, puede una saber moverse por los teatros vieneses, por las tabernuchas de Londres y por el Café de la Montaña con la misma soltura y atención (non dimenticare que por lo menos tan importante como la huella que uno deja es la impresión que consigo se lleva), puede una haber hecho de sí el más versátil cráneo capaz de sostener, a la vez si la circunstancia se pone exigente, todo el muestrario de pelucas de Alexandre de Paris, puede en fin ser digna de girarse si oye que dicen mujer de mundo, pero ¿podrá oír sin que se le deshagan

las trenzas de las venas

palpitantes mechones de esa otra cabeza que es el corazón

el nombre atávico de la ciudad en que vio la luz?

Quando oí el nombre de Astracán pronunciado por aquellos joviales cavalieri sólo vi sus rientes dentaduras. El decorado de espejos que multiplicaban los globos de luz y las copitas de ajenjoide chinchón cuyas gotas el sentimental borracho mira eternamente deslizarse como él mismo copa abajo después de cada trago se disolvió en su provisionalidad. Si la materia es eterna, quede como prueba en mi memoria, para futuras dudas, la persistencia de aquella potente dentadura, empeñada en superponerse a la evocadora convención del nombre del lugar donde nací. La revelación me turbó, y volví los ojos al libro. Leí otra vez

Por eso, mozuelas locas,
antes que la edad avara
el rubio cabello de oro
convierta en luciente plata,
quered cuando sois queridas,
amad cuando sois amadas;
mirad, bobas, que detrás
se pinta la ocasión calva.

¡Que se nos va la Pascua, mozas!
¡Que se nos va la Pascua!

Leí y releí con furia, no intentando comprender el arcano mensaje, sino empeñada en borrar el hilo que de brutal golpe se había establecido entre la imagen de la ibérica quijada, oh, país de cainitas, y la musical tríada de sílabas: As-tra-cán, el viaje de tres pasos que la punta de la lengua emprende en la ventanilla de la estación de tren, cuando lo que se quiere es volver a casa.

lunes 23 de marzo de 2009

García, un poeta Calvo

¿Es posible la existencia de un poeta calvo? ¡¡Un poeta necesita mesarse los cabellos!! ¡¿Para qué, si no, iba a tener esta pelambrera Théophile Gautier?!



¡Téophile Gautier, al que Baudelaire, el airado chico del pelo verde, dedica Las flores del mal con estas palabras



AU POËTE IMPECCABLE
AU PARFAIT MAGICIEN ÈS LETTRES FRANÇAISES
À MON TRÈS-CHER ET TRÈS-VÉNÉRÉ
MAITRE ET AMIE
THÉOPHILE GAUTIER
AVEC LES SENTIMENTS
DE LA PLUS PROFONDE HUMILITÉ
JE DÉDIE
CES FLEURS MALADIVES
C.B.!
¡¿Estamos obsesionados con Baudelaire?! ¡¿Con quién íbamos a estarlo si no?!
Dos son los imperativos físicos del poeta clásico, ¡y cuando digo poeta clásico quiero decir clásico poeta!:
1) Una buena mata de pelos para tirarse de los pelos
2) Cinco deditos para contar sílabas
O sea, ¡que un poeta no era un armazón de huesos y pellejo, sino una estructura de pelo y dedos!
Y de dónde si no de un cráneo bien provisto
crecería la caspa de mis yambos...
***
Y sin embargo, también hay poetas que no sólo son García, sino que también son Calvo:





Libre te quiero - Amancio Prada

lunes 9 de marzo de 2009

La poesía que nos pone los pelos de punta

lunes 23 de febrero de 2009

Pelos aun del aire matan

Hoy he oído decir en la peluquería que en la época de Calderón, mientras en París había 20 teatros, en Madrid había 41.

Mientras tanto estaba hojeando Rengo Wrongo, que decía:

Se puede tratar la angustia
con ansiolíticos
y con canciones

Qué se elija en tal trance
dice mucho
sobre la calidad de una cultura

De la radio llegaba esta melodía


Por la ventana entraba la brisa. ¡Qué peluquerías!

martes 17 de febrero de 2009

Rima LXXX

Una mujer me contagió la caspa,
otra mujer me enjabonó el cabello,
ninguna de las dos vino a enjuagarme,
yo en un arranque me lo rapé al cero.

Como el mundo es casposo, el mundo rueda.
Si mañana, Fernando, el peluquero,
tiene caspa a su vez, ¿por qué acusarme?
Yo usé la maquinilla que me dieron.

miércoles 11 de febrero de 2009

Astragada de astracanadas, c'est toi

"Muy bonito el espíritu del pueblo español, pero me pincha con las barbas", reaccioné, astragada de ayes y gemíos. Definitivamente, en los pueblos meridionales el romanticismo es un hirsutismo. Devolví el libro a la biblioteca municipal, que con mi gesto pudo reabrir las puertas al recuperar sus fondos, pero estaba ya en el mostrador cuando me di cuenta de que no valía la pena preguntarle al bibliotecario por las tendencias más vanguardistas de la nueva poesía del país. Porque la poesía no tiene país, justifiqué mi timidez y mis prejuicios con invertido argumento, porque en realidad son los países los que tienen poesía.

Prejuicios: Hay que tenerlos.

Se entiende que para entonces ya había capito que me iba a resultar muy difícil salir de Spagna. ¿Le prendo fuego? La idea me cruzó la testa en homenaje a los empecinados moscovitas que dejaron arder los muros de la ciudad suya para que Napoleón no se hiciera con ella. Pues yo me resistía a que España se hiciera conmigo. Otro análisis invertido de la situación, porque en rigor debía haberme prendido fuego a mí misma, si pretendía escamotearme de las garras del toro. Es que mi país es un oso, y para mí todos los animales tienen garras.

De astracán.

Más satisfacciones me dio Madrid. Si quiere conocer la vanguardia, visite Madrid, señorita, me habían recomendado en el ateneo de Calatayud. Me alojé en una casa de huéspedes de la calle Atocha. El ambiente de vanguardia era acojonante. Atochaba una niña… ¡¿Atochaba?! No me costó acostumbrarme a comer medio filete con un café con leche después de pasar el día dando tumbos. Tal y como me habían prevenido, si se pasaba la mano por la parte inferior de la mesa de mármol, se podían notar las letras grabadas en la lápida. Cuando quería hacerme la desahuciada que no tiene dinero para un giornale que hojear mientras come, leía con los dedos acariciando la lápida como quien se busca un grano en la espalda. Estas son las metáforas que aprendí en la calle Atocha.

Pero también lo que uno espera sorprende cuando llega. En un cafetín cercano al Teatro Español esperaba yo la aparición de la nueva poesía cuando oí que en la lápida de al lado varios hombres reían y hablaban de algo que a la vez me pareció renovado y familiar. Repetían mucho una palabra.

-Perdonen, ¿qué quieren decir con esa palabra que tanta gracia les hace?
-¿Astracanada? ¿Y tú me lo preguntas?

Todo español lleva un galán dentro. ...qué hermoso pelo tiene, carabí...

jueves 5 de febrero de 2009

Astracán (desambiguación)



'La poesía es una cosa muy bonita -dice la directora del instituto- la verdad es que no la explotamos lo suficiente'. La poesía es una cosa muy bonita y a mí me gusta mirarla por la tardes mientras Kerri Sable hace desaparecer yet another cock. Pero no nos pongamos alegres, esperemos un cuento:

Un profesor se levanta en Chicago,
mira los rascacielos y se pregunta
si hizo bien
en reservar esos billetes
a través de internet.

Pura poesía pura. Olé.

Y ahora centrémonos en el tema: la desambiguación del poeta suicida.

Una frase ingeniosa del político rumano Valeriu Butulescu pregunta si el suicida es víctima o es verdugo. En primer lugar habría que determinar si el suicida es (ya que la condición de no ser parece inherente al mismo) pero podríamos, dejándonos llevar por los juegos fónicos, responder a Butulescu escurriendo el bulto: el suicida no es víctima ni verdugo, el suicida es poético. Hasta hoy el mundo ha ofrecido grandes suicidas de todos los sexos, tamaños, colores, orígenes y profesiones. Pero pocos han recibido la atención de los poetas suicidas. La famosa y siempre recomendable antología de José Luis Gallero Antología de poetas suicidas (1770-1985) contiene algunas de las historias más sorprendentes y patético-poéticas protagonizadas por poetas, como la de Ángel Ganivet, que se arrojó desde un barco al Duina y que fue rescatado por los pasajeros. Tras pedir disculpas aprovechó la confusión general para volver a tirarse a las aguas heladas y cumplir así su objetivo. Tampoco habría que desdeñar el esfuerzo del poeta griego Costas Cariotakis, que la noche del 20 de julio de 1928 se dirigió al agitado Mediterráneo con la intención de acabar con su vida. Diez horas después la corriente le devolvió sano y salvo a la playa. Entonces regresó a su casa, se cambió de ropa, salió a desayunar, compró una pistola y se disparó una bala en el corazón bajo un eucaliptus. Huelga decir que la decisión de hacerlo bajo un eucaliptus confirma su condición de poeta. La antología de José Luis Gallero (2005) da buena cuenta de todos ellos pero no puede responder a la pregunta fundamental: ¿Por qué se matan los poetas?



Recuperamos:

el hombre sigue sin saber
si hizo lo correcto.

Observa los rascacielos e imagina una novela que podría costar unos 15 dólares o quizá 14.

Daniel Hudson Burnham, un arquitecto de prestigio, había recibido el encargo de dirigir la construcción de todos los edificios de la Feria Universal de Chicago, que abriría sus puertas en 1893; Henry H. Holmes era médico, y decidió aplicar sus conocimientos de la manera más cruel. Mientras Burnham levantaba a ritmo endiablado las paredes de unos palacios espectaculares, Holmes erigió su propia mansión al lado mismo del recinto ferial, y en los sótanos de la casa mandó construir unas salas de tortura equipadas con mesas de disección, cámaras de gas y hornos crematorios. Ahí un sinfín de mujeres jóvenes, seducidas por los dulces modales del médico, encontrarían el dolor y la muerte...

Pero no es culpa tuya, no es culpa tuya. La poesía está, existe,

es

porque así lo constata la directora del instituto, el cadáver congelado de Ganivet y el gilipollas de Henry H. Holmes que, después de todo, nunca toleró bien a Whitman.

Poesía por los codos y una visita improvisada a Rusia para gritar en catalán

La desambiguació no existeix!
Les coses no milloren si tothom ho vol!
És hora de tornar al bosc
(si encara quedés un bosc).
Barcelona no és bona ni jo tampoc.

Pero todo esto, por descontado, no es un poema ni merece demasiadas consideraciones. O sí.

El hombre piensa en la macabra historia de Henry H. Holmes.
Piensa en la reserva.
No sabe si hizo bien.

Quiere anotar el número de la reserva y descubre que no tiene papel.

Acude de inmediato al frigorífico donde encuentra la factura de la luz.

Enciende le ordenador.

Entra en su correo.

Está a punto de escribir el primer número cuando escribe

But there are things you don't need to know.
Things I would rather the glass could hide.

Y punto.

Porque la poesía no está lo suficientemente explotada, dice la directora.

Porque los verdaderos poetas nunca se han llamado a sí mismos así.

jueves 22 de enero de 2009

Poesía de Astracán

Habría detectado que la vieja me apuntaba con la lima de uñas si mi aracnosentido no fuese tan selectivo. Sólo me permite ver las infracciones que comete la población activa. De los 18 a los 65 años. Ahora la media empieza a los 15. A los 15 un chaval te puede hacer una caperuza con tu propio escroto. Los hay que con 12 te pegan un tiro por ganarles al futbolín. Yo no estoy preparado para que el mundo se vaya a la mierda. No tengo por qué poner mis ojos en una vieja de 76 años. Es un sujeto prácticamente inanimado, entre la artrosis y las cataratas a veces no pueden poner ni Telecinco, ¿cómo voy a pensar que me puede clavar una lima a la altura del bazo? Le pedí disculpas, creí que yo había tropezado con ella, me llevé la mano al costado pensando que me había pinchado con alguna bisutería mal colocada sobre el astracán raído. En la palma de la mano se quedó una mancha roja como el agujero de una cerradura. 
–Voy a llamar a la policía –dijo, levantando el arma de manicura hasta la altura de sus ojos entornados, como si me apuntase a través de una mirilla imaginaria.
Entonces la cerradura desapareció entre los pliegues de mi mano y le solté un guantazo que hizo tintinear todos los oropeles que llevaba colgados. 
–Llame, llame, le dije. El otoño había empezado a platear los muros de la ciudad, todo me pareció íntimamente poético y doloroso. Fui pateando como un colegial su dentadura hasta el final de la calle. 

martes 20 de enero de 2009

Viajar es perder las gafas

Quando salí de Astracán, a la orilla del mar Caspio, en el mundo sonaba la hora en que la afición aplaudía enfervorecida a los hirsutos tenores napolitanos que attacavano La Danza y Marechiare en rutilantes de tan horterones escenarios; Francia atorraba ya, Italia era el modelo, las burguesas aprendían a cocer espaguetis, innobles pelambreras farináceas, mientras sus hijas soñaban con byronesque idilios que con suerte quedaban en sórdidos intercambios con gondoleros piojosos venuti de Molise, pero en todo hay poesía

me decía yo

y acabé en Parma

donde la cartuja

fears to tread

Allí aprendí lo que llaman la lengua de Petrarca, pero a mí nunca me ha gustado così chiamarla,

porque si hay algo que odio

es el tópico

y el tópico era el truco con el que los parmesanos todos

se me acercaban

creyéndose el solo parmesano

que se me acercaba

Y una vez más tuve que irme

Catada la Francia –que no es como la describen– un rossignol me señaló el camino de los Pirineos. Crucé por Portbou. Perdí las gafas. Pregunté por el espíritu del pueblo, porque de verdad no sabía nada. Me dieron un garrotazo. “No escarmientes nunca”, recordé el consejo, y pedí un libro en el que pudiera conocer la poesía del país. Cantes flamencos, se llama el que me dieron, recopilación de don Antonio Machado y Álvarez, a la sazón padre del drogadicto y del maltratador. Y aunque no entiendo un cazzo, aquí estoy leyendo

Si me s’ajuma er pescao
y desenbaino er cuchiyo
con quarenta puñalás
s’arremata el asuntiyo

Me quedo.

No he de nunca volver, pero llevaré siempre en el cuor un pedacito de Rusia: ¿no conocen acaso el verso de mi hermano de padre

somos muertos de permiso?

domingo 4 de enero de 2009

2009

Ernst Walter fue un biólogo evolucionista que murió en 2005 en los Estados Unidos. Ernst Walter fue un artista alemán que murió en 1993, muy colorista, cercano a Kokoschka en la forma de utilizar la luz. Ernst Walter, Sublime, Texas, tuvo tres hijas: Marylin, Ava y Sonny.

El Ernst Walter que conoció Mario Muchnick, amigo de Alban Berg, paralítico y melancólico, hubiera muerto de llevar a cabo la tarea que Google realiza sin esfuerzo al buscar diferentes Ernst Walters.

Ernst Walter, melancólico y paralítico tras sufrir un accidente mientras practicaba el esquí en fechas parecidas a éstas, fue el desdichado captor de una rara enfermedad asociada al accidente. Su cerebro se destruía a medida que realizaba una mayor actividad intelectual. Leer y escribir eran para Walter tareas asesinas. Podría haberse quitado la vida revisando a Heidegger, o contemplando durante unas horas la obra Centro Blanco, de Rothko. Fue Ernst un eficaz medidor de complejidades: cuanto más hondo era el calado de un trabajo artístico, mayores resultaban sus achaques. Joyce: dolor de cabeza. Proust: fiebres. Macedonio Fernández: vómitos. Juan Benet: diarrea.

Walter conoció a Nijinski, a Furtwängler, a Karajan, a Schönberg. Quién sabe si no fueron ellos quienes le quitaban la vida a golpes de inteligencia.

La cultura, bien lo supo Ernst Walter, que acabó sus días en una sórdida pensión parisina, puede ser peligrosa. Por eso tal vez no resulte tan perjudicial, al cabo, eso de consumir, ver la televisión, jugar al San Andreas y no pensar demasiado en nada.




Feliz Navidad.

miércoles 31 de diciembre de 2008

2008 razones para evitar el 2009



“Todo me aburre” dijo Winston Churchill antes de entrar en coma. Murió nueve días después, puede que de aburrimiento; aburrido de contemplar el mundo que él mismo había creado, el mundo por el cual mandó tanta juventud a morir. ¿Pero quién se acuerda de Churchill cuando viaja en la línea 10 del Metro? Muy pocos, casi nadie. Si fuéramos más aficionados a la estadística podríamos constatar que son casi tan pocos como los que leen las pegatinas con fragmentos huérfanos de otras obras que leen menos personas todavía. Sí, hablo de la campaña Libros a la Calle http://www.librosalacalle.com/web/ que escogió para el 2008 una serie de fragmentos de autores que podrían “conectar” bien con el usuario habitual de Metro y Cercanías RENFE... como Unamuno, Santa Teresa de Jesús o Benito Pérez Galdós. Seguro que más de uno, picado por la curiosidad, acudió corriendo (o en Metro) a la librería más cercana para adquirir uno de estos títulos o, quizá, una copia de la Constitución Española (ese treintañero sin piso que todavía vive con sus padres, los únicos que lo defienden). No se olvidó la campaña de la necesidad de vender de Anagrama ni de Visor y no se olvidó de figuras clave para la comprensión de nuestro panorama literario actual como es Jordi Sierra i Fabra (también conocido como Jordi Sierra i Fábrica). Un poco de Umbral salteado con Espronceda, le añadimos unas entradas –pocas- de la María Moliner (que ganas de viajar en Metro para leer un fragmento de diccionario) y…

Ya tiene usted una chapuza, digo una campaña.
Campaña que han elegido unos estudiantes de gramática polacos (la sencilla sintaxis y la ortografía les delata) para “colar”, al más puro estilo Bansky, un textillo suyo que reza lo siguiente (más o menos):


Habeis oído hablar de nosotros mil veces...

... casi todas sin fundamento. Habéis visto nuestras frases en los muros y esa A dentro de un círculo que tan poco os dice a vosotros y tanto nos dice a nosotros. Nos habéis visto incluso en la tele, pero lo que no termináis de entender es que nos veis a diario, en la calle, en el metro, en clase, e incluso en el trabajo. Que somos gente corriente con carne y huesos. Que somos vuestros hijos, vuestros vecinos, que os conocemos.

Y sabemos que también a vosotros os jode cuando suena el despertador. Y no nos creemos que seáis felices así, entre el trabajo y el centro comercial, siempre haciendo cola y pensando en la próxima compra, viendo pasar la vida entre mercancías que en el fondo -reconocedlo- no saben a nada.

Lo que no entendemos es que viváis como si nada, como si todo fuese bien, sin demasiadas preocupaciones más allá de lo puramente económico. Como si os contentarais con esa basura que nos han vendido, como si no fueseis capaces de concebir algo mejor, como si os sintieseis a gusto entre le plástico y el hormigón. En eso somos diferentes, nosotros odiamos todo esto, no nos atraen lo más mínimo las múltiples referencias del catálogo en que han convertido las ciudades. Nos sabe a mierda, es imposible que la vida sea esto, porque esto no es vida. Esto es pasar el tiempo sin pena ni gloria. Nosotros asumimos las penas que pueda traernos la búsqueda de la gloria, a lo que no estamos dispuestos es a envejecer en fila de uno frente a una caja registradora que nos administre un pedacito de muerte con cada ticket.

Nosotros tenemos sangre en las venas, algo inusual en nuestros días, y por eso reventamos y reaccionamos de formas extrañas para vosotros: lloramos, gritamos, corremos, rompemos. Y seríamos capaces de disimular y hacer como si nada y no meternos en líos, pero nos daría vergüenza.

El que diga que el mundo va bien, o es tonto o es un mal nacido; así de sencillo.El que diga que no puede hacer nada al respecto, o no tiene imaginación o no tiene interés, y lo demás son excusas. Nosotros ya estamos hartos, así que nos encontraréis por ahí, haciendo lo posible para joder este macabro decorado que solo esconde miseria y devastación.

Salud y anarquía...


Como se puede apreciar por la fotografía se trata de otra pegatina que imita las pegatinas “oficiales” de la campaña, pero que nada tiene que ver. En un blog –del cual he copiado el texto anterior– hablan a fecha del 10 de mayo de 2008 de la existencia de estas pegatinas, y algunos de los comentarios lamentan lo poco que van a durar. Bien, escribo esto hoy tras haber visto varias de estas pegatinas, en el último día del año 2008. ¿Un éxito? No: si hubiera sido un éxito las pegatinas ya no estarían. La cuestión es que aquí no lee nadie, que los anarquistas viajan en Metro, que las campañas para llevar los libros a la calle son un chiste malo, a todo el mundo le da igual todo; leer, no leer, que exista este blog… y todo aburre profundamente. Con estas palabras, pues, me despido: “Todo me aburre”.

Tricotilomanía Crónica,
a 31 de diciembre 2008

jueves 13 de noviembre de 2008

oh menajes!

hace 2 días se cumplía el primer año de vida de CASPA. lo celebramos dejándolo pasar, haciéndonos los suecos, mirando hacia otro lado, silbando varias melodías amables. dentro de nada se cumplirán no sé cuántos años de la muerte de machado, qué sé yo qué del nacimiento de nietzsche, de juan ramón, de altolaguirre, de ramón, de picasso. ¿y qué? nada más dulce que dejar todas las banderas bajas, no croar, no decir, no hacer. celebrar lo que pasó simplemente pasando. mañana es el día nacional de los que no celebran las efemérides. para celebrarlo, un poema del Coronel Saga Paz, sabio egregio y terrible del XIX, avant la lettre:

"El caso es que me acusan
de sucio, de violento,
de fácil, de plagiario, de absoluto,
de intruso, de platónico, de absurdo

y yo, que soy todo eso
y mucho más,
abato velatorios
y transijo.

Va a ser por eso.

Adiós"

martes 11 de noviembre de 2008

extracto del diario del gilipollas azul

(...) No sabéis lo lamentable que es vestirse de gilipollas azul por las mañanas, ir en metro a un lugar que no sabías que existía, pasar por delante de siete testarrosas aparcados en batería y que la azafata de la puerta te saque dos cabezas. No sabéis lo que se siente cuando nadie te habla porque eres el gilipollas azul, cuando ni siquiera las de la limpieza te miran a la cara porque no saben si les das pena o vergüenza.

No podéis imaginároslo, porque es sencillamente maravilloso.

De pronto no soy nadie. He estudiado dos carreras y media, estoy capacitado para analizar la obra que Kierkergaard escribió bajo el pseudónimo de Johannes de Silentio y hablo tres idiomas, pero ahora sólo soy el gilipollas azul. Me gusta llamarme así a mí mismo, aunque en este trabajo se dirigen a mí usando otros epítetos. Me acaban de invitar a participar en un festival de poesía en Chile, dentro de poco publicaré un texto sobre las nuevas formulaciones poéticas contemporáneas, pero soy el gilipollas azul.

Cuando termino de trabajar y me quito los restos de maquillaje, Víctor, un barman absoluto, me sirve un Silver Martini. Dejo de ser el gilipollas azul y paladeo una mezcla de ginebra G´Vine (http://www.directoalpaladar.com/2007/07/23-gvine-una-suave-ginebra-afrutada-y-especiada), monin de violeta, agua carbonatada de manantial y extracto de plata. La plata le confiere a este cóctel una textura de terciopelo, y con los tres arándanos con los que Víctor acompaña el vaso juego a trazar diferentes destinos de agua sobre la superficie gris.

Algo después tomo de nuevo el metro y me vuelvo a sentir un gilipollas, pero ni siquiera soy azul.

En el primer túnel hay una cita de Claudio Rodríguez que nunca recuerdo. Claudio fue la verdadera Elena Medel, pues ganó el Adonais, cuando el Adonais aún era algo, a los 16 años.

Si no habéis leído a Luis Feria, deberíais hacerlo, amigos.

Por la mañana le he contado a un amigo que lo que se nos viene encima no es una parte especial de la vida, no es un fragmento particular, mensurable y entrópico de la vida: es la vida. Ahora entramos, independientemente de la edad, en el momento de tomar decisiones. De escoger, de elegir qué ginebra tomar, qué pantalón tirar por viejo y cuál seguir colgando en el armario. No importa si la casa es nuestra o no, o si la luz del proyector se está volviendo opaca.

Importa Chile, la metáfora como revitalizadora de la función del símbolo y la última película, nefasta, de Woody Allen. Al menos durante el tiempo en el que nos ponemos el disfraz de ser álguienes. Luego está la otra cara de la duda, luego la cama y los cinco minutos antes de la fase REM, con un ojo apagado y la parte trasera de la cabeza algo caliente, no se sabe si por la fiebre, el contraste del frío o simplemente por el uso. Entonces los poemas que aparecen en un cuaderno sobre la mesilla, entonces un último Trident Senses que no será el último, o simplemente un sueño que anuncia que mañana será un buen día para volver a vestir el disfraz de gilipollas azul, con un orgullo extraño, sin miedo ni esperanza, con una risa dentro.

Nada hay más apetecible que la mujer de otro, decía Auster.

Esta noche, sin embargo,
estoy más que contento con la mía (...).

domingo 9 de noviembre de 2008

TRIÁNGULOS, CÍRCULOS, CULTURA Y NÁUFRAGOS

Hay dos dolencias fundamentales que se cargan el panorama del ensayo y el discurso, creo: la excesiva verborrea sin fundamento, que es lo que más se ve, por todas partes, y que destruye por saturación; y la doble-filo modestia/vergüenza de saberse/creerse inculto, que hace que uno se calle para siempre, y por tanto otorgue. Esta última destruye por su ausencia.
Yo dejé de escribir aquí (aquí y en mi diario) por aquello de no tener qué decir.
Pues se acabó. Puede que no hable de poesía (porque no la conozco), pero hablaré. Y a la sombra de lo que dicen las siglas de C.A.S.P.A. me amparo.

Círculo de Acción Sostenida podrían, y quizás debían ser las tres primeras palabras que definieran las funciones de cualquier grupo cultural. Entendamos grupo cultural de manera amplísima, desde el colectivo de amigos que se reúnen para tocar la guitarra en un garaje (o a escribir un blog), hasta una comunidad universitaria. Círculo implica límites, pero no aristas; Acción es la razón de ser (porque en estos casos de la cultura, si no se hace, no se es, evidentemente), y Sostenida quiere decir moviéndose: motor, algo continuo, es decir, no intermitente.
El problema enorme de esta época concreta en que pasamos el rato, y de otras muchas que se le parecieron, y de esto quería yo hablar, empieza cuando se omite uno de estos tres conceptos. Leyéndose a Pitágoras para entender la estabilidad de los triángulos, o deduciéndose por pura lógica la imposibilidad de construir nada con sólo dos ángulos, o simplemente poniéndose a jugar con los conceptos, uno se da cuenta de que si a esos “Círculos de Acción Sostenida” se les quita una pata, cojean.
En los últimos años lo que más se había eliminado es lo de la “Acción”. A lo mejor uno no se da cuenta a simple vista, por que lo de “hacer” sigue figurando como estandarte vacío (o trapo para limpiar el polvo) en la fachada de cualquier institución o grupo cultural, pero a poco que se escarbe se descubren por todas partes “Círculos Sostenidos”.
Un Círculo Sostenido es algo que ya no tiene nada que ver con nada. Es una estafa, un sinsentido cultural, una mierda, en suma. Es una masa amorfa en la que los presupuestos (sostenimientos) alimentan a grupos cerrados (círculos) y los grupos cerrados justifican los presupuestos, sin que sea necesario hacer nada más que estar y abrir las carteras.
Me contaba alguien de allí dentro que en la Universidad Complutense de Madrid, hasta este año (hasta que Espe ha recortado tan sabiamente los presupuestos) había departamentos que no conseguían gastar el dinero que recibían, y al final del curso se dedicaban a pagar curiosas salidas culturales a restaurantes caros, con el único fin de seguir recibiendo la misma cantidad de pasta el año siguiente. Es un ejemplo precioso de la más pura pérdida de la “Acción” (el motivo), para solamente sostener el círculo. Pero claro, hay más. Hay clásicos hijos de alcaldes que quieren ser artistas, y también menos clásicos pero igual de peligrosos supuestos artistas que quieren vino y canapés por encima de todo.
A un amigo de un país que queda al este del Adriático, y que alucinaba con lo nuestro, se le ocurrió una vez hacer la suma de las cantidades que se daban en premios de poesía (sólo de poesía), en nuestra España, en un año. La cifra era astronómica y él la ponía como ejemplo de lo bien que iba el panorama literario por aquí. Yo le pedí que contabilizara también la calidad de los temas propuestos, los jurados, y de los posteriores poemas ganadores. Pero es que eso es más difícil de sumar. Y además no importa, porque ya nos solucionan la duda los silogismos: si hasta una asociación de Amigos del Lince Ibérico siente la necesidad de darle dinero a la poesía, es que la poesía es lo más. Y que todo va bien.
Nada de esto es nuevo, ni un gran descubrimiento por mi parte ni por la de nadie, y de hecho mis conclusiones son por ahora tan simples como partirse siniestramente de risa.
Por todos estos capítulos podridos de ese “todo va bien”, y más ejemplos que me guardo porque llevo prisa, cuando resultó que en septiembre lo de la Crisis ya no sonaba tan exagerado, y a los que hasta entonces soltaban los euros para que brillara bien la palabra Cultura les pareció que ya podían cerrar el grifo, y entonces los pobres Círculos, ya sin Acción y sin Sustento pusieron el grito en el cielo, yo pensé: pues oye. Que se derrumben.
Que se pinche la balsa de una vez, y entonces, ya sí que sí, los náufragos en corro tengan que ponerse a pensar qué hacer, sostenidos por trocitos de madera podrida. Los náufragos todos. Nosotros. Con el yo delante, claro.

jueves 6 de noviembre de 2008

CRONICA DE UNA SUERTE ANUNCIADA o LAS NARAJAS MECÁNICAS


ANTES DE LEER: Consideraciones y aviso:


Amigas y amigos: para todo aquel, para toda aquella, la crónica de un día inolvidable que olvidé tras la borrachera de vino de Toro de anoche. Los contenidos de este email son pura realidad que supera la ficción y, por lo tanto, como algo más allá de la ficción y con intención de distracción deben entenderse y no entenderse para mayor degustación. Poeta que es uno. 
Este relato no está recomendado para: menores de 18 años, personas con cardiopatías, mujeres premenstruales y hombres que no sepan reírse de mí, de ellos mismos y de otras personas más irrisorias. Las faltas de ortografía, de puntuación y la ausencia de coherencia serán imperativos en todo el texto y queda rigurosamente prohibida su reproducción asistida. Los personajes (vivos y muertos) de esta narración son invención del autor. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Buen día.

BREVE BIOGRAFÍA DEL PROTAGONISTA (en adelante X):

Nació en Malta. Murió poco después de escribir estas palabras.


Capitulo I (que te puedes saltar y te enteras igual)

Madrid, capital de Espanya, 23 de abril de 2007: Día del libro (de Sant Jordi!) Día de la entrega del premio Cervantes y día en que amanecieron, juntos pero no revueltos, un joven escritor argentino y su efebo obeso, X. Con su virilidad y su orgullo intactos, los dos hombres procedieron a vestirse con sus respectivos trajes para estar presentables para los eventos que la vida les deparaba aquella mañana, a saberse: que el argentino debía acudir a una reunión con una deliciosa petisa de Orange en un lugar de pozuelo cuyo nombre no quiero recordar y cuya ubicación -más tarde- no pudimos precisar; que X, debía vestirse de Jaime Siles y colarse en el evento más yeah del caduco panorama literario decimonónico: la entrega del premio Cervantes, otorgado merecidamente a un emocionado -pero algo confundido- Antonio Gamoneda.
Se ducharon. Se afeitaron. Se piropearon. Bebieron lo que posiblemente es el segundo mejor zumo de naranja del mundo -según un anuncio vil y mentiroso- y salieron a la calle a intentar distinguir qué silueta de coche recubierto de mierda de paloma madrileña podría corresponder con el famoso seat ibiza rojo. Aprovecho esta ocasión para comentar brevemente las propiedades de la mierda de paloma madrileña, que demuestra unos poderes de aferración y rápida fosilización que Gallardón podría aprovechar para ahorrar argamasa en sus trabajos faraónicos, obteniendo unos resultados mucho más duraderos.
En el coche el también famoso cable mono de X espetaba a Silvio Rodríguez por un solo altavoz de forma que la canción 'Mariposas' resultó más surreal todavía. Empezaba su pequeño road trip.

Capitulo II (que también te puedes saltar, pero menos)


Mientras el joven ejecutivo agresivo y el colesteróico poeta discutían animadamente sobre el sentido profundo de las rotondas y se producía una entretenida dialéctica sobre la orientación en general y el no tenés ni idea de donde vas en particular, el Destino, la Providencia y unos jardineros de pozuelo lograron indicarles el camino hacia el deslumbrante edificio Orange que, aprovecho para decir, no es naranja.

Capitulo III (en que X se pierde y todo casi se va a la mierda)


Tras abandonar a el argentino y sus planes de expansión económica, el émulo de la llama, como en su día le llamara cierto escritor famoso -forma poética de decir que sos un gordo  al que le quedan dos días de belleza juvenil- se encaminó hacia Alcalá sin GPS, con un mapa que no miró -porque él es así- y con una idea injustificada de que Alcalá estaba pallá y al·lao. En este punto el talento del autor se ve notablemnte superado por las circunstancias, y me siento incapaz de expresar con palabras y de forma fehaciente la gilipollesca actitud del conductor, que básicamente fue cogiendo un desvío y otro, anestesiado por una fuerza mayor, y que despertó en la Gran Via, en pleno atasco, a veinte minutos de que empezara el acto.
Ni el once ocho ochenta y chocho, ni el tidós, ni nada: ninguno fue capaz de guiar a nuestro héroe por ningún lado y finalmente fue un taxista madrileño, con palillo en boca y brazo en ventanilla incluidos, que le gritó algo sobre la A-2, sobre dirección aeropuerto, sobre girar ahora a la izquierda después del cartel ING cuenta naranja y sobre la puta madre del de enfrente y sobre que vaaaaaaaaaaaaaaaamos hombre (con golpecito en el volante incluidos).

Capitulo IV (en que X finalmente llega a Alcalá, perseguido por la guardia civil y, tras aparcar, la caga de nuevo)


X jamás llegó a ningún sitio donde fuera imprescindible estar a una hora determinada con más de cinco minutos de margen. Y esta ocasión no podía ser distinta. En cierto sentido tiene mérito, porque, haga lo que haga, escoja el camino, modo de transporte, horario, que escoja, consigue que le sobren cinco -cuatro- minutos. Suficientes. Y un margen le permite, en cualquier caso, a X decidir que es mejor no llevar la Invitación al Acto, 'no fuera siendo de que' los demás no llevaran la invitación en la mano -es demasiado grande para esconderlo en el traje- y él fuera el único pardillo que inocentemente llevara la prueba de su novatez. No, se dijo, no seré yo el tonto... habrá, lógicamente una lista. Un margen le permite a X, traje azul, corbata naranja, caminar tranquilamente hacia el paraninfo -preguntándole en plan 'casual wear' a las señoritas ¿para el paraninfo por favor? ¿para el Cervantes por favor? no no oho oho.. me refiero al Premio. Y ese tipo de cosas que la gente hace -que él hace-. Un margen le permite a X llegar a los accesos de la plaza, comprender que entre el marasmo de gente no podrá pasar, que le quedan dos minutos para entrar, que todo son viejas casposas y enlacadas diciendo 'Han salido ya?'! Con una inusitada sed de monarquía. Un margen le permite acercarse al primer policía robocop que hay, sabiendo de antemano la respuesta, diciendo algo así como estoy invitado y después algo así como, lo tengo en el coche y después algo así como sí, vale lo comprendo, pues voy corriendo a buscarlo. X corriendo en dirección al coche, su lamentable estado físico haciendo mella, las señoritas interrogantes observando el baile macabro de sus carnes embuticos en una camisa que empieza a parecerse a la de camacho. Nada 'casual'.

Capitulo V (en que X discute con la policía y es fusilado)


X y su colesterol acuden exhaustos y atacados al primer puesto de control. De fondo suena el himno de España y avanzan unos soldados. Mierda mierda mierda mierda. Por aquí ya no puede pasar. Pruebe en la otra calle. X corre, pensando que ese 'ya' estaba cargado de sorna. La siguiente calle presenta a varios rinocerontes de Borneo -desde luego mucho más que cincuenta- que no están dispuestos a dejar que nadie pase porque quieren verlo todo todo todo. Todo falla. Mierda, no puede ser. La comitiva avanza. Será imposible entrar después de Junca y la Sofi, si ellos pasan, nuestro joven que morirá joven no podrá entrar. Tercer intento. Venga, por aquí chaval. X entra, casi es fusilado in situ al pasar corriendo por al lado del detector de metales sin prestarle mayor atención. X, joven autor con el mecherito cercenado por las viscisitudes del cruel mundo, irrumpe en el paraninfo donde todos ya están sentados, done todos miran hacia la puerta, donde todos comprenden casi inmediatamente que él no es el Rey de España, que igual es una reinona pero que tampoco es la Reina. Silencio (Silencio/ eterno y mudo como el recuerdo/ del amor que tú me diste /Silencio, / tan grande tan vacío y tan muerto... ). Alguien tose. Alguien gime cuando X le pisa, buscando un sitio. Suda como un profesor de universidad en Virginia. Desastre. Se sienta junto a Caballero Bonald, visiblemente asqueado por la visión de este yonki con una cara entre púrpura y naranja, con una respiración entre moribunda y sexual.

Capitulo VI (en que empieza el acto y A.R. intenta sabotear el discurso de su Rey)


Instantes después de la apoteósica entrada, entran, con bastante menos prisa, Juanca, la Sofi, Joselu, la de los cursillos CCC (Cultura Carmen Calvo), el protagonista del día Mr.Gamoneda y guadaespaldas, armarios empotrados y otras personas y personos.
El Rey abre la sesión y un tipo vestido de académico con ridícula boina naranja procede a enumerar unas cosas aburridísimas sobre reunidos el dia bla bla y tras la necesaria deliberación y bla bla bla y después de ese interminable rato se sube al púlpito, cual orador de Mississipi -solo que blanco, en vez de negro, y leonés en vez de sureño- Antonio Gamoneda.
Tras pronunciar un elaborado discurso sobre la pobreza y su relación con la creación, el señor Gamoneda recibe la medalla bla bla bal y el Rey mastica unas palabras. Es este el momento en que A.R. que, como buen y único fan, está viendo todo por la tele y comiendo palomitas -quién sabe si practicando el onanismo- llama por teléfono con la muy republicana intención de interrumpir al Rey (rey, según él), algo que no sucede porque X, que vive por y para su teléfono móvil, lo tiene puesto en silencio.

Capitulo VII (en que este relato pierde fuelle y César Antonio Molina se enamora de X)

X, espiga que se convirtió en autobús, ha dejado de sudar, se abanica. Recibe un sms de A.R. preguntándole si es homosexual abanicándose así -obviamente la incursión (que merece otro relato entero) dos días antes en el bar de carretera 'Casa Pepe' del trio Argentino, A.R. y Elefante debió modelar las convicciones de A.R.). De pronto... No, no puede ser. Será su imaginación... Pero... ¿No le está mirando de reojo César Antonio Molina? La ministra no calla. Habla y habla del quijote como si lo hubiera leído, igual deberían insertarle un quijote en la boca. No cesa. No cesa y... César! Está mirando. ¿Está mirando? De pronto algo estalla. Los guardaespaldas hacen el ademán guardaespaldesco de lanzarse sobre alguien, pero ha sido un foco. Algo de bombilla incandescente cae sobre Félix Grande, pero no parece importarle demasiado. Siles está horrorizado y casi se desmalla.
Este capítulo no tiene la palabra naranja, bueno, ahora sí.

Capitulo VIII (en que el relato se recupera un poco porque cambia la localización de los personajes y aparece H)


Habla X, el cachalote:

El acto termina, demostrando que Dios existe. H y yo nos vemos -parece algo sorprendido con un gesto tipo '¿Y tú qué coño haces aquí?' Mientras sonríe con una mueca de 'Ah! Te he visto!'. Salimos del edificio. Mis intentos de acercarme a H se ven frustrados por varios admiradores petulantes -igual es que estoy celoso, H es mío- así que me dedico a intentar recuperar mi aire 'causal' pero en plan 'smooth casual coctail mood' y doy varias vueltas a un arbusto muy mal podado y actúo como si me interesaran de pronto mis zapatos. Una mata de pelo fuerte pero canoso pulula al otro lado del arbusto.
Me giro de pronto y el pelo se esconde. Me quedo mirando... aparece una frente... unas cejas oscuras y pobladas... unos ojos castaños... ¡César! ¿Me estás espiando!? La cara desaparece y cuando acudo al lugar no hay ni rastro... H parece amputarse sus friki fans y me hace caso. Me planteo pasar de su amor etéreo por el amor cesáreo. Recuerdo las cejas. Opto por el brillo H. El día es radiante y Luisma le está contando la historia del cangrejo a Félix Grande . ¡Era un puto cangrejo!


Capitulo IX (en que, en un solo capitulo, pasan muchas cosas y nos preparamos para el capítulo final. Éste es el capítulo que deberías leerte si sólo has ojeado los títulos de los capítulos)


Sigue hablando el brontosaurio panzudo:

Paseo con H y con Siles, que me dice que está encantado de conocerme igual que hizo en otra ciudad hace tres meses y en Córdoba hace tres días. Félix Grande cree que soy un camarero y me dice cuándo coño pienso servirle una cerveza. De pronto a H le entra la vena divertida, cosa que no suele ocurrir en los años que no son bisiestos, y decide que le divierte mucho presentarme a gente que no es divertida pero que es importante. Descubre que le divierte mucho decir cosas como, vamos a conocer a Víctor mientras camina hacia García de la Concha que se encuentra justo en ese instante meditando sobre incluir o no incluir la palabra 'mentiendes...' (con puntos suspensivos y todo) en el DRAE. De pronto me doy la vuelta y me encuentro de cara con el Rey. 

Así, de pronto:

'Ombre, H, que alegríatantoparamícomoparalareina, encontrarte aquí!'
'Hola, este es X, es poeta y bla bla bla'
Chistes varios por parte del soberano sobre el tiempo. Aprovechando la presencia del rey, el guei, se acerca para intentar hablar conmigo. Pero H, ahora pletórico, decide que quiere presentarme a Joselu, el presidente de este complicado país, y corre entre premios nacionales y letras de la Academia como una ratita calvita, empujando a Félix Grande (que está persiguiendo la camarera más gordita y rubia) y evitando -algo que parecía imposible- chocar con Jaime Siles (que está diciéndole a alguien que está encantado de conocerle y que le gustó mucho su libro).
Llegamos ante ZP, el hombre que está destrozando España, el hombre que ha velado por los homosexuales, las mujeres y otras criaturas que no figuran en la Biblia, el hombre que conspiró y que robó las elecciones. Decido enamorarme allí mismo. Arrastrado por H, echo la vista hacia atrás un instante y una mata de pelo canoso desaparece detrás de la silla de ruedas de Carmen Balcells. Sospecho.
El presidente resulta ser un tipo que sale mucho por la tele, aunque yo pensaba que el presidente era otro, que siempre sale por la tele con un diputado que tiene que decidir qué caja quiere que abrir. Estoy confundido. El verdadero presidente, por lo visto, también.
H resulta ser un personaje mucho más conocido de lo que me hubiera imaginado, será que tiene cara de simpático. Se abrazan, se besan casi sin lengua y H me presenta como un poeta que bla bla bla. ZP me presenta a Sonsoles y hace un chiste sobre H diciéndome (y como si fuera un secreto) que 'H es un poeta mayor... pero mayor, mayor, eh? je je je (risita algo ridícula que debe amenizar, sin duda, los cafés de la oposición) (siempre y cuando consideremos que la oposición tome café, claro).
Después aparecieron dos personajes, un poeta surfero y otro que quisiera serlo. Sus nombres morirán conmigo, porque no los recuerdo. Apareció un respetable señor muy mayor -pero no 'mayor' como H, je je je -risa zapateresca- y acabó repentinamente con la racha de divertimento de H al comentar algo como 'no, si ya sé que a ti también de pierden las mujeres' o algo parecido que incomodó mucho al maestro y terminó con las ganas de cachondeo del poeta hasta el año 2012, por lo menos.

Capitulo último (en que todo llega a un fin y no sabemos ha merecido la pena llegar hasta aquí)


Fuerzas oscuras y laborales me obligan a resumir: marché de Alcalá con Copiloto: mi querido H y César Antonio Molina nos persiguió como en la escena de Termiantor II. H me contó varias y jugosas cosas sobre el mundo de los premios, de los poetas y de otros asuntos que no comentaré aquí porque, de hacerlo, correría el riesto de escribir un relato realmente interesante.


THE END?

domingo 26 de octubre de 2008

Poesía y adolescencia, la paradoja de Bécquer


Es una característica adolescente ser apático e indolente

Quisiera empezar con una confesión que sin duda merecen: llevo semanas retrasando la hora de sentarme a escribir este post porque su título –que yo mismo tuve la mala suerte de escoger– me sobrecoge con tantas ideas distintas que no sé ni por dónde empezar ni si es posible hacerlo siquiera. Poesía y adolescencia. ¿Pero de qué estamos hablando? Desde luego no seré yo quien defina qué es la poesía y algún psicólogo o algún biólogo o, mejor, un zoólogo les podrá explicar mejor que yo qué es la adolescencia. Así que, como filólogo –y aclaro desde ya que nunca fui un buen filólogo– no me queda más que hablar de esa ‘y’ que nos ha quedado en principio descolgada pero que está donde debe estar: en el centro de la cuestión. Partiré pues de esta conjunción copulativa para ordenar las ideas que quisiera compartir con ustedes:

Ahora que vivimos envueltos en el furor de los números y las encuestas, imaginemos por un momento que realizamos una encuesta –sencilla– donde le preguntamos al personal si cree que tiene algo que ver la poesía con la adolescencia. Me atrevería a decir que la mayoría respondería que sí. Por supuesto, esto no se trata más que de un juego donde, además, me he permitido el lujo de responder por nuestros encuestados imaginarios pero lo que quiero decir es que, de una forma u otra, subyace en el colectivo popular cierta relación entre lo tempestivo, lo afectivo, lo sentimental, lo banal de la poesía y la adolescencia. Se trata, sin duda, de una herencia vetusta del romanticismo, cuya presencia en España se puede justificar algo más por lo ‘tarde’ que apareció uno de los grandes culpables, el hombre grande, el Amancio Ortega del verso: Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, más conocido como Gustavo Adolfo Bécquer.

Antaño hubiera sido sencillo caer en el estereotipo: la imagen de inocentes colegialas abrazando carpetas con recortes de estrellas de cine y rimas becquerianas –casi siempre sin firmar y con notables divergencias– de camino a clase. Algo menos usual pero más fiel a la antropología española hubiera sido hablar de LOS picarescos adolescentes que utilizaban varias rimas o aproximaciones de rimas del denostado poeta sevillano para encandilar a LAS adolescentes incautas. Hoy estas dos ficciones del imaginario colectivo son precisamente eso: ficciones. El imperio Bécquer ha sabido modernizarse con el cambio de siglo y, si bien mantiene sus filiales de Dedicatorias S.A. y su lucrativo holding ‘¿Qué es poesía?’ es Internet, y más concretamente la web 2.0 el lugar donde encontramos los mayores usos y abusos bécquerianos.

Así los blogs, los myspace, los fotologs, los tuentis y demás estructuras virtuales son los barriles de Brent para evaluar los intereses adolescentes y, claro, la presencia de poesía escrita entre los adolescentes. Sobra decir que la inconmensurabilidad de la Red nos lleva a pronunciar cualquier conclusión con sumo cuidado, pero podemos afirmar que, si bien la presencia de poemas escritos en las bitácoras personales, los blogs, es frecuente, el número de referencias a la palabra poesía decae a la hora de rastrear los espacios de interacción como el myspace o el tuenti. Esto es, en principio, natural debido al formato de estas páginas pero cabe preguntarse ¿es que no les interesa la poesía a nuestros adolescentes? ¿Es posible que en la época más convulsa sentimental y físicamente de su vida estos chicos no se refugien en la poesía? Dejemos esta pregunta sin responder, de momento, o respondámosla a través de una pregunta anterior y fundamental que quise eludir al principio de esta charla: ¿Qué entendemos por poesía?

Como mediadores, nuestro papel consiste en canalizar unas inquietudes ajenas a través de nuestra experiencia para que este impulso alcance una experiencia mayor. Es éste el ideal de todo proceso de aprendizaje: ofrecer a un yo en potencia todos las herramientas con las que contamos –y cuenta– para que logre realizarse y ser un individuo libre y capaz de entenderse y entender a los demás. Este objetivo, sin duda noble y sincero, nos ha llevado muchas veces por sendas erróneas al considerar nosotros que las herramientas de las cuales disponemos para alcanzarlo son hoy las que nuestros maestros utilizaron ayer. Con esto me estoy refiriendo, claro está, a lo que todavía hoy, incomprensiblemente, se sigue llamando nuevas tecnologías o Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) pero lo hago porque todos, tanto ustedes como yo, nos encontramos, se encuentran, en este contexto histórico: el de principios del siglo XXI. Pero no quisiera que interpretaran que los equívocos en el trasiego de herramientas pedagógicas son una cosa exclusiva de nuestros días, creo que han existido siempre. Este punto, que puede parecer una perogrullada, es fundamental para mí para recordar que siempre hemos rechazado cualquier cambio y, sobre todo, los grandes cambios: basta recordar la historia mil veces repetida que cuenta Platón, en el Fedro: Theut, o Hermes, el supuesto inventor de la escritura presenta su invento al faraón Thamus, alabando la nueva técnica que permitirá a los humanos recordar lo que de otro modo olvidarían. -“Mi habilidoso Theut, dijo el faraón, la memoria es un gran don que necesita mantenerse vivo entrenándolo continuamente. Con vuestro invento, la gente ya no se verá obligada a entrenar la memoria. Recordarán las cosas no debido a un esfuerzo interno sino gracias simplemente a algo externo”. Volvamos pues a la pregunta de marras:

¿Qué es poesía? Las definiciones menos poéticas de poesía abandonan cualquier pretensión trascendental para definirlo como “una forma de expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de la imaginación” (wikipedia). No está mal. Pensemos ahora en los adolescentes que buscan expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de su imaginación: ¿recurren a la poesía? ¿No? ¿O será que no recuren a lo que nosotros entendemos por poesía? Hoy por hoy la mayoría de los adolescentes que disponen de una conexión a Internet visitan regularmente el máximo exponente de la web social: Youtube. Pero, antes de llegar a conclusiones precipitadas ¿no es Youtube un canal (de canales) a través del cual los adolescentes pueden expresar emociones, sentimientos, ideas y construcciones de la imaginación? ¿Qué es poesía entonces? Poesía eres you, tú. Youtube.

II

Como bien sospechan, hasta ahora no hemos hecho más que jugar con metáforas, con conceptos elusivos, emociones contenidas y nuestras propias dudas. En otras palabras: hemos estado, entre todos, haciendo poesía. ¿Pero cómo? Se dirán, ¡si la poesía es otra cosa! Efectivamente: la poesía siempre es otra cosa y sólo teniendo esto siempre presente podremos lidiar con ella.

Guardo un tierno recuerdo de las pocas clases que distintos maestros y profesores que tuve el gusto y el disgusto de tener decidieron dedicar a la lectura de poemas en clase. Porque siempre tuve claro que la poesía era, que debía ser, otra cosa. Aún debían pasar bastantes años hasta poder confirmar que aquel repetir una y otra vez los rimbombantes versos consonantes no era, por mucho que dijera el profesor, poesía. Desde entonces me suelo interrogar, recordando lo poco que me identificaba con aquellas palabras huecas en la boca del profesor y más huecas todavía en nuestra voz coral, para saber qué haría yo si algún día me encontrara en el lugar de aquellos profesores. Es una pregunta que me llena de horror y de un súbito respeto hacia todos los que intentaron lo que hoy intento.

Es posible que el lugar de la poesía no sea el aula. Si opinamos que no, que la poesía es indispensable dentro de nuestro sistema educativo debemos preguntarnos si realmente es poesía lo que hemos estado impartiendo hasta hoy. Un cierto número de profesores intentará dar un paso más allá: los alumnos realizarán ejercicios de escritura; lecturas de grandes poetas; oirán cómo recitan los poetas y puede que, incluso, reciban la visita de algún poeta para que les deleite con un taller. Todo esto está muy bien, pero no deja de eludir, como llevo eludiendo yo todo el rato, el corazón del problema: la poesía, por definición, es –aún en sus vertientes más satíricas, cómicas y épicas– un acto de comunión con los sentimientos más íntimos de uno mismo. ¿Qué hacer entonces? ¿Abandonar? Jamás.

Si la poesía es algo que no se puede enseñar debe ser algo que se pueda experimentar. Si no se pueden enseñar las experiencias poéticas –lectura y creación– deben poder realizarse. Con esto me refiero a una actitud del mediador que permita a cada alumno encontrar ‘algo’ que le conmueva, que le motive un sentimiento o con lo que se sienta especialmente identificado. Ni que decir tiene –aunque habrá que decirlo– que el mediador debe participar activamente en este proceso, indagando en sus propios sentimientos y en los textos, imágenes, videos o canciones que lo conmuevan. Esto, que puede parecer un mero ejercicio, es en realidad el punto de partida de cualquier ejercicio poético y puede ser la puerta hacia múltiples experiencias poéticas. En resumidas cuentas se trataría de encontrar manifestaciones con los que el adolescente se sienta reconfortado o representado para luego trabajar sobre esos conceptos con textos poéticos afines. Es, en cierta medida, un gato por liebre que nos ha de revelar que, como bien saben en China, el gato no está tan malo.

Quizá lo que realmente vale de esta idea, o lo único que yo defendería hasta el final, es la necesidad de una implicación afectiva total del maestro a la hora de intentar abordar cualquier cuestión relacionada con la poesía. En ocasiones suelo llorar recordando como ninguno lloramos la primera vez que leímos las ‘Nanas de la cebolla’ un día cualquiera en clase, sin duda ansiosos por salir al recreo. Nadie nos explicó realmente qué eran las Nanas y puede que fuéramos demasiado pequeños. Pero alguien lo podía haber intentado.

viernes 24 de octubre de 2008

Poesía Pupular

Poesía, (del griego ποίησις 'creación' < ποιέω 'crear') es un género literario en el que se recurre a las cualidades estéticas del lenguaje, más que a su contenido. Es una de las manifestaciones artísticas más antiguas. La poesía se vale de diversos artificios o procedimientos: a nivel fónico-fonológico, como el sonido; semántico y sintáctico, como el ritmo; o del encabalgamiento de las palabras, así como de la amplitud de significado del lenguaje.